miércoles, 6 de octubre de 2021

CONCLUSIONES

 La mayoría de las cooperativas exhiben problemas serios en lo que se refiere a la mejora de la calidad, así́ como en equipamiento. En otras áreas como mercadeo y almacenamiento de la producción no reportan insuficiencias, sobre todo porque venden al momento de obtener la producción y no enfrentan problemas para comercializarlo, aun cuando reconocen que lo hacen a precios bajos. 

De forma que la actual carga fiscal a la que se encuentran sometidas resulta excesiva y disminuye sus bajos ingresos. Es necesario fomentar cooperativas cuya magnitud regional trascienda el ámbito de la propiedad ejidal, comunal y privada, y que promueva la capitalización interna de las unidades productivas y la distribución social de sus beneficios; por otro lado, es urgente promover cooperativas que incorporen a los campesinos sin tierra, coadyuvando de esta manera a disminuir los índices de subempleo y desempleo abierto de la población rural.

 El fortalecimiento de las cooperativas es considerado un factor clave para promover el desarrollo local, generar mayores ingresos a través del valor agregado, empleo y servicios complementarios. Este tipo de organización permite al pequeño productor aprovechar las oportunidades del mercado e integrarse a una economía inclusiva.



COOPERATIVAS AGRARIAS Y AGROPECUARIAS

 Las cooperativas agrarias están integradas por los titulares de explotaciones agrícolas, ganaderas o forestales, pudiendo asociar también a otras cooperativas, sociedades agrarias de transformación, comunidades de regantes y aquellas personas jurídicas que, agrupando a titulares de explotaciones agrarias, realicen actividades empresariales afines a las de la propia cooperativa. Su Finalidad principal es la prestación de suministros, la producción, transformación y comercialización de los productos obtenidos y, en general, cualesquiera operaciones y servicios tendientes a la mejora económica o técnica de las explotaciones de sus socios o de la cooperativa, así como de las condiciones económicas y sociales del ámbito en que desarrollen su actividad.

Actualmente el Registro Agrario Nacional (RAN) tiene inscritas 34,281 Sociedades Rurales en todo el país, las cuales al obtener personalidad jurídica pueden establecerse como empresas especializadas en el aprovechamiento de los recursos naturales o en la prestación de servicios, en sus núcleos agrarios. De acuerdo con información proporcionada por la Dirección General de Operación y Sistemas del RAN, entre los estados con mayor número de Sociedades Rurales registradas se encuentran: Oaxaca con 5,520; Chiapas, 4,119; Veracruz, 3,659; Sinaloa, 3,452; Sonora, 1,987; Yucatán, 1,572; Puebla, 1,569; Campeche, 1,405; Hidalgo, 1,122; Michoacán, 1,099 y Tabasco 1,017. Otros estados con una cifra importante son los siguientes: Morelos, 969; Durango, 924; San Luis Potosí, 847; Guerrero, 759; Nayarit, 677; Tlaxcala, 532, Tamaulipas, 637, y Jalisco con 312.

HISTORIA DE LAS COOPERATIVAS EN MÉXICO

 México junto con Argentina y Brasil registran la más larga tradición cooperativista de América Latina. 

En 1876, el Congreso General Obrero incluyó en sus metas la promoción de cooperativas a través de la creación de talleres cooperativos fundados por el Gran Círculo Obrero. y en 1889 se reglamentó por primera vez la organización y el funcionamiento de cooperativas en el Código de Comercio, dado que las primeras cooperativas en crearse fueron de consumo. 

En los años treinta del siglo XX se fundaron las cooperativas más grandes y que aún funcionan: la de la productora de cemento Cruz Azul y las de los periódicos Excélsior y La Prensa y se estableció la Ley General de Sociedades Cooperativas –LGSC. (1938). 

Durante la época del presidente Lázaro Cárdenas, la Secretaría de Economía designó comisionados encargados de crear cooperativas en lugares con trabajadores del sector agrícola, como en Oaxaca, Yucatán y Campeche y se expide la Ley General de Sociedades Cooperativas, el 15 de febrero de 1938; donde se especifica su constitución, autorización, funcionamiento, administración, capital, y fondos sociales, así como su disolución y liquidación, (Reyes, 2009). Su objetivo era organizar a la población para que trabajara en sociedades cooperativas subsidiadas por el gobierno, generando empleos. Se impulsó también la creación de instituciones de fomento como el Banco Nacional de Crédito Ejidal, Banco Nacional de Crédito Agrícola, Banco Nacional Obrero y de Fomento Cooperativo.

 Con esto se dio paso a organizaciones locales, regionales e internacionales que velaran por los intereses de los trabajadores. (Reyes, 2009) A partir de 1950 se fundaron las primeras cajas populares, que la ley actual aún no les confiere el carácter de cooperativas. 



En 1972, el gobierno de Luis Echeverría impulsó las cooperativas pesqueras5 al reservarles la explotación de las especies marinas de mayor valor comercial. En 1978, durante el gobierno de José López Portillo, se creó la Comisión intersecretarial para el Fomento Cooperativo y en 1982 se expidió el Reglamento de Cooperativas Escolares.

 Los ejidos, peculiar forma de cooperación propia del agro en México, no son considerados como cooperativa por la ley. En la ley Agraria se les denomina figuras asociativas de primer nivel y en éstas se encuentran los Ejidos, las Uniones de Ejidos, las Sociedades de Producción Rural, las Sociedades de Solidaridad Social, las Asociaciones Locales de Productores Rurales, todas estas figuras tienen en común que comparten los valores del cooperativismo. De 1973 a 1983, hubo un aumento notable en el número de cooperativas. Esto obedeció a la creación de "cooperativas de participación estatal", impulsada por la Coordinación General del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados (Coplamar), que de 1979 a 1982 creó 2,032 cooperativas de producción. 

Las cooperativas en su conjunto emplearon en 1982 a 214 131 trabajadores, es decir, 1.1% de la población ocupada ese año. La afiliación también era mínima: sólo 0.7% de la población mexicana, según la Encuesta Nacional Cooperativa de 1981. las cooperativas se concentraban en las grandes ciudades y en los estados norteños, de las que se obtuvieron utilidades. Dicha encuesta también reveló que 41% de las cooperativas tenían sus libros contables autorizados, 32% celebró asambleas, 13% manifestó tener vigentes sus consejos y 0.4% tenía al corriente sus libros sociales. 

La primera cooperativa agropecuaria mexicana de la que se tiene conocimiento fue creada en 1886 en el pueblo de Tlalpizalco, municipio de Tenancingo, Estado de México. Según explica Rosendo Rojas Coria (1982), se trató́de una cooperativa de colonización impulsada por el gobierno federal a través del Ministerio de Fomento, a cargo del general Carlos Pacheco. Tuvo como propósito inicial “resolver el problema que creo una huelga fracasada en la fábrica de hilados y tejidos de Contreras, que dejó a más de un centenar de obreros en la calle” por lo que se consideró́ de particular importancia ubicar el papel del sistema cooperativo dentro de los distintos sectores de la economía.


LA COOPERATIVA Y SU DEFINICIÓN

 La cooperativa es una sociedad constituida por personas que se asocian, en un régimen de libre adhesión y baja voluntaria, para la realización de actividades empresariales, encaminadas a satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales, con estructura y funcionamiento democrático; Las cooperativas están basadas en los valores de autoayuda y autorresponsabilidad.

Una cooperativa es una empresa con objetivos más amplios que los de otros tipos de empresa. Se define como “una asociación autónoma de personas unidas voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común a través de una empresa de propiedad conjunta, y de gestión democrática a partir de los principios de” democracia, igualdad, equidad y solidaridad.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) enfatiza que las cooperativas favorecen una economía centrada en las personas; capaces de promover el cuidado del medio ambiente y un crecimiento económico justo en el territorio donde se localizan y son cada vez más importantes para el desarrollo sostenible.

 El cooperativismo en México beneficia a 40 millones de mexicanos; crea 20 mil empleos directos e indirectamente generan 20 millones de trabajos enfocados en la economía social, a saber, agricultura, ganadería, pesca, artesanías, comercio local, papelerías, panaderías, fondas económicas, plomería, carpintería, albañilería siendo un motor importante de la economía en nuestro país. 

COOPERATIVAS RURALES EN MÉXICO

 

En este blog vamos a hablar de lo que son las cooperativas rurales en México, como se forman, cual es su función y las ventajas y desventajas de pertenecer o no a una.





CONCLUSIONES

 La mayoría de las cooperativas exhiben problemas serios en lo que se refiere a la mejora de la calidad, así́ como en equipamiento. En otras...